Bryan Adams
Bryan Adams: Ultimate - OUT NOW!

Bryan Adams apuesta al ’69

El cantante canadiense abre con lleno y tirón internacional el festival Starlite.

Francis Mármol | Marbella
Actualizado jueves 25/07/2013 18:36 horas

A eso de la cuarta canción a Bryan Adams le dio por preguntar si había alguien entre el público de Marbella. Viendo el éxito de respuestas se volvió a dirigir al respetable que llenaba la Cantera de Nagüeles y lanzó la misma pregunta llamando a los de África o Sevilla, que no fueron menos. Fue en ese preciso momento cuando el cantante canadiense advirtió que casi jugaba en casa con un público anglosajón predominante y una pujante colonia rusa desgallitándose, levantándose y sobándose desde los exclusivos palcos por donde corría el Moët&Chandon.

Fue sólo una de las anécdotas que salpicaron la actuación de anoche del bardo de Ontario en Marbella, donde su voz rajada, pero nunca rota, abrió el Starlite 2013 con todos los honores. Éste decidió para la ocasión desvestirse de todos los elementos superfluos como megapantallas y fuegos artificiales para entregarse a un público con ganas de tararearlo, en acústico. De fondo sólo una bandera pirata y el nombre de su gira ‘The bares bones tour’. Sus armas para la conquista; una guitarra, en ocasiones una armónica y un acompañante de lujo en algunos temas, el pianista Gary Breit. Suficiente para demostrar que cuarenta años no son nada para uno de los grandes.

Con este contexto, y con algo menos de pelo, Adams arrancó un concierto de casi dos horas donde atacó los clásicos de siempre aderezados con nuevas canciones y sobre todo con un principio de la fiesta; ese ‘verano del 69’ que levantó al público y hizo crecer el roce entre los más o menos caballeros que trataron de bailar con sus rubicundas parejas. "Necesitamos ser menos salvajes/creo que nada puede durar para siempre, para siempre", rezaba la canción… Y ese fue el punto de inflexión en el concierto, como en su vida, el año de su primera guitarra y del abandono de la comodidad de una casa con protección diplomática en Cascais.

Así donde antes había demostrado que la energía le acompañaba, pero buscaba y buscaba y no encontraba ese descoque, ese viejo tema se lo proporcionó. Aquel chico enamoradizo siempre "parado en el pórtico de tu mamá"… La cosa había empezado con ‘Run to you’, ‘Only Love’, ‘Back to you’, ‘Here I am’, ‘I’m ready’, donde pidió los coros del público, y otras, incluso con las megaconocida ‘Please forgive me’ y ‘Everything I do’ que hizo que la platea se convirtiera en un auténtico mar de 2.500 luces de brazos que aguantaban un móvil o una cámara grabando.

En medio de todas ellas, Adams no paró de bromear, desde reconociendo a gente del público que dijo haber visto en Bilbao, hasta para hacer bailar a una sóla chica entre todo el público cantándole provocadoramente eso de ‘I want to be bad’ y regalándole un divertido "I love you", al final. Luego tras ‘Heaven’ se acordó de Ray Charles y entonó el tema de su disco ‘Bare bones’, ‘The right place’ con el acompañamiento magistral de Breit al piano. A esa hora las estrellas titilaron con un brillo especial.

Para la recta final, y en el juego de irse para volver con los bises, regaló ‘Only thing’, ‘Somebody’, ‘Friend’ o la muy justificada, por el lugar donde tocaba, ‘Have you ever really love a woman?’. Aquella canción que sirvió de banda sonora a Don Juan de Marco y para cuya realización se hizo valer de Paco de Lucía, otra starlite que espera el 15 de agosto. "Esta canción se hizo pensada para tocarse con guitarra española", reconoció al público que quedó embelesado y que terminó por consumar el arrimón. Ya casi camino del avión y con las últimas gotas de vodka en el lascivo palco 3 se despidió con ‘Miss you’ y ‘Heart’. Era el momento de tomar las de Villadiego y seguir clamándole al mundo, ‘All for love’ (en el tintero).

Photo: Bryan Adams durante el concierto | Javier Martín